Gúia de Viaje: Circuito Macizo Paine "O" - Torres del Paine

03 | 04 | 2020
Gúia de Viaje: Circuito Macizo Paine

Una postal típica de nuestro país son las famosas Torres del Paine, que hechas de granito y a causa de magma intruído, valles de glaciares y la erosión del viento hace millones de años, adquirieron una particular forma y belleza, lo que les permitió adjudicarse el nombre del reconocido Parque Nacional, que probablemente sea el más famoso de Chile y Sudámerica, que año tras año, trae turistas nacionales y extranjeros (probablemente más extranjeros) que buscan conocer todos los rincones de este gran espacio en la Zona Austral del Fin del Mundo, pues las mismas Torres, constituyen tan solo una parte del maravilloso y enorme Parque, que deslumbra por su variada vegetación, fauna única y representativa del país, grandes lagos, preciosos paisajes, y por supuesto, desafiantes rutas de trekking.

Vale señalar que esta es una guía completa del viaje por lo que puede ser muy extensa y detallada, pero además sólo presenta uno de los posibles itinerarios para hacer la “O” y no el único, pues hay quiénes también prefieren optar por agregarle más días al recorrido y acampar en algunos de los Campings gratuitos o ir el último día a la base de las Torres para ver el amanecer por ejemplo. Cualquier duda que puedas tener, nos contactas y te ayudaremos con lo que necesites en hola@kunturchile.com.

Día 0: Puerto Natales

La aventura comienza con la llegada a Puerto Natales, la puerta de entrada para el Parque Nacional Torres del Paine, ya que es una ciudad bastante urbanizada y que cuenta con todo lo necesario para abastecerse antes de la aventura, además de tener sus propio encantos, como la Cueva del Milodón (animal prehistórico e ícono de la ciudad), la increíble vista al mar que sorprende con postales del muelle antiguo o la fascinante postal de la Cordillera Sarmiento que parece unir el cielo junto al mar, los entretenidos bares (recomendamos el Pampa´s y el happy hour que tienen los miércoles), lugares para comer especiales para mochileros (Hamburguesas La Forastera, Sandwiches como los de Masai, Pizzas en La Mesita Grande, o las contundentes porciones de Patagonia Food) y buenos alojamientos (como la Casa Vinnhaus).

Tuvimos la oportunidad de conocer y conversar con un oriunda de la zona que nos contó las maravillas del Fin del Mundo.

Día 1: Camping y Base Las Torres

La clave para partir esta aventura será levantarse muy temprano y así asegurar un pasaje desde el Terminal Rodoviario de Puerto Natales hasta la Portería Laguna Amarga (comprar en recorrido.cl el de las 7:20 am que dura 2 horas y cuesta $7.000 aprox), lo cual no debería significar un gran problema debido a la ansiedad previa que todos pueden tener antes de llegar a uno que será sin lugar a dudas de los mejores viajes de la vida. Esta parte comprenderá un trayecto de dos horas aproximadamente en el que pueden ir durmiendo o poner mucha atención a los guanacos que podrían haber en el camino. Llegando a la Portería tendrán que hacer una fila (por esto es clave llegar temprano) y pagar la entrada al Parque ($10.000 para chilenos y $35.000 para extranjeros). Luego de esto, desde la misma Portería se recomienda muchísimo tomar un bus de 15 minutos ($3.000 pesos) hasta el Centro de Bienvenida, el lugar aledaño al Camping Central o Camping Las Torres, donde deberían pasar la primera noche.

Suponiendo que se anda con un buen margen de tiempo, el siguiente paso sería hacer el check-in en el camping, instalar la carpa, y partir a la Base de las Torres (antes de las 12:00 am). Como señalé, algunos prefieren dejar este trayecto para el final, pero en nuestra experiencia preferimos partir con él, para empezar con el pie derecho y hacer uno de los trekkings más exigentes (pero sin mochila) al principio. La ruta está perfectamente señalizada (como todo el Parque), tiene una duración de 4,5 horas de ida y 3 de vuelta a un ritmo medio. La mayor parte es de subida, e incluso existe un camping llamado El Chileno a dos horas de empezado el trekking para quienes quieran estar más cerca de la base. La ruta atraviesa en un principio terrenos arenosos y con mucha piedra, y grandes acantilados con una preciosa vista al valle como el Paso de Los Vientos, teniendo un intermedio de bosque, para finalizar con la subida más dura y seca, pero que sin lugar a dudas valdrá la pena, porque no es hasta casi el final de recorrido, que mientras uno sigue caminando y conteniendo el aliento que se ven de frente y completamente las enormes Torres del Paine, unas formaciones rocosas que realmente te hacen sentir muy pequeño, y que logran paralizar el paso por su carácter imponente, logrando hacer que lo grotesco e inmenso de su tamaño no deje de ser elegante y majestuoso, dónde cada detalle, cada forma, aporta al paisaje que acompaña una gran laguna de color esmeralda que parece ser la base de hidratación para mantener en pie a esas gigantes de piedra. Después de parar un buen rato en este paraíso terrenal, emprendemos el regreso, considerando que incluso podríamos tardarnos unas 4 horas en bajar dependiendo del ritmo y el hacerlo de noche es un riesgo por la falta de visibilidad de la ruta.

El trekking al mirador de las bases es probablemente el más concurrido de todo el Parque


Día 2: Camino a Serón

Acá empezamos a recorrer el Parque con la reconocida forma de la “O”, tenemos un tramo que dura unas 5 horas aproximadamente, y que es de dificultad media, escasos desniveles, un sendero muy ancho y un camino más bien seco, donde lo más complejo para los primerizos, puede ser acostumbrarse al peso de la mochila (ideal inferior a 19 kilos), lo que se puede solucionar aprendiendo a ajustarla (ver imagen aquí). El paisaje no tiene grandes impresiones, salvo por el río que se logra bordear en la última mitad del trayecto, y lo que sí merece una mención, es la preciosa vista que se consigue en una parte a las lagunas que están al costado derecho del recorrido.

El camping ($10.000 por el sitio) es en una zona rodeada de pastizales y llena de mosquitos (por lo que se recomienda el repelente), cuenta con baños y duchas de agua tibia, una pequeña cafetería dónde también se puede pasar el rato y un comedor techado.

Una de las grandes vistas al abandonar el primer camping

Día 3: de Serón a Dickson

En esta parte del trayecto, uno empieza a acostumbrarse a lo que será el peso de la mochila y a sentirse con más ritmo que los primeros días, mientras también el paisaje empieza a mejorar. Todo comienza con la salida del camping, empezando un sendero con abundantes pastizales de la zona conocidos como “Coirón” que acompañan en una gran parte del trayecto hasta Dickson, y que con un poco de suerte, si corre viento como de costumbre, las plantas se irán moviendo por todo lo que se alcanza a ver en un efecto degradé.  El sendero, tiene una duración de 6 horas, tiene algunas pendientes un poco complejas de sortear pero que tampoco son muy extensas. Existen varias vistas panorámicas increíbles del Río Paine que acompaña todo el trayecto, incluyendo a los grandiosos Lagos Paine y Dickson, dónde el último está ubicado prácticamente al lado de la zona de camping y se puede empezar a ver cuando faltan unos 15 minutos para llegar al destino del día 3, desde un alto acantilado que parece ayudar a recobrar el aliento y motivación para terminar este extenso trekking.

El "Coirón" y más tipos de pastizales protagonizando gran parte del camino

Día 4: Hacia Los Perros

Con este tramo, seguiremos avanzando por la cara posterior del circuito, teniendo una ruta que toma unas 4 horas y media de tiempo, con algunos desniveles no muy complejos y un paisaje realmente increíble. La primera parte del trayecto, contempla un gran bosque, que resulta ameno para una jornada con mucho calor y que además tiene grandes atractivos como el Mirador del Valle de Los Perros, dónde se pueden apreciar a la lejanía unos grandes cerros del Parque, con sus cumbres nevadas y particulares formas desgastadas de diferentes colores, el sendero también contempla una gran cascada en el curso del río que acompaña el tramo del mismo nombre, para finalizar con la gran vista (el Mirador está a 10 minutos del camping) del Glaciar Los Perros, una masa de hielo que se ve muy cercana en lo alto de la montaña y que pareciera desembocar en un pequeño lago a sus pies.

Uno de los miradores que podemos presenciar en el camino

Día 5: El Paso y Grey

Seguramente si escucharon que la “O” podía ser un trekking demandante, todas esas opiniones hacían referencia al derrotero de este día, ya que está compuesto por una gran extensión de 9 horas aproximadamente a un ritmo muy tranquilo (antes eran 11 horas pero construyeron unos puentes que acortan demasiado la distancia), lo que lleva a que incluso algunos viajeros opten por dormir en el camping El Paso, opción que nosotros no recomendamos porque a pesar de ser gratis, la infraestructura y el terreno dejan mucho que desear, y todo esto se puede hacer de una tirada, a pesar de la elevada pendiente que se alcanza, siendo cerca de 1.200msnm.

Uno de los tantos puentes que permiten acortar el largo recorrido

Para comenzar, la primera recomendación es levantarse muy temprano, para partir caminando cerca de las 6am con los primeros rayos de luz y enfrentar el inicio de la ruta que incorpora por más o menos una hora, un terreno en mitad de un bosque muy pantanoso y algo profundo. Luego de esta parte, iremos notando como de a poco la ruta se va tornando más seca y con abundantes piedras (tener cuidado al pisar para no torcerse los tobillos) que implican una subida gradual, hasta llegar al punto en que se divisa el famoso Paso John Garner (en honor al montañista inglés que en 1976 abrió este Paso con el objetivo de rodear el Macizo Paine), de acá sólo queda subir algunos metros que no son peligrosos y que cada vez la motivación por subirlos más rápido valdrá la pena, porque al llegar a esa cumbre con la respiración agitada, de seguro quedarán paralizados, pues nuestros ojos se abrirán de par en par quedando atónitos ante la única vista posible: un enorme glaciar de color celeste que no parece tener comienzo alguno (es parte de los enormes Campos de Hielo Sur), pues sus más de 20 kilómetros (28 en 1996) de largo y 6 de ancho acaparan de golpe toda la atención, pues no solo se trata de la enormidad de aquella masa, si no de la sutileza que aparentan los pequeños “vuelos” de su superficie parecidos a pliegues, que nos hacen sentir viendo un paisaje de la mismísima Era del Hielo. Luego de presenciar quizás el paisaje más bonito del circuito, nos espera una extensa bajada, que pasa por el Camping de El Paso (recomendamos sólo almorzar acá para seguir bajando), y por unos enormes puentes colgantes, que le agregan un factor extra de aventura al viaje al atravesarlos mientras se sigue contemplando algunos acantilados y el gran Glaciar, hasta llegar a nuestro destino final, el camping Grey, uno de los más concurridos por su cercanía al lago dónde se hacen los paseos en bote hacia el glaciar, además de ser parte del recorrido tanto de la “O” como la “W”.

Esta es la vista del Glaciar una vez que se pasa por el punto más alto del circuito

Día 6: de Grey a Paine Grande

Al estar en Grey, podemos estar segur@s que la parte más dura de todo el circuito ya ha pasado, por tanto, ahora podemos tener más calma para nuestro recorridos mientras seguimos disfrutando de los increíbles paisajes. Desde esta zona, nos dirigiremos al camping Paine Grande, por un camino tranquilo que bordea el lago y una bonita laguna llamada “Los Patos”. Durante el camino, iremos viendo como el cerro Paine Grande va apareciendo a medida que terminamos el tramo, y también se aproximan los Cuernos del Paine, imponentes montañas acompañadas de un fuerte color azul, que constituyen otra de las postales más clásicas del Parque. Notaremos que este camping, es probablemente el con mejor infraestructura, alberga una gran de sitios conectados por plataformas de madera en un extenso terreno a los pies del precioso Lago Pehoé (ir al mirador de este lago es otro tour obligado aparte) además de contar con un abastecido minimarket, un gran comedor, y un restaurante/bar arriba del refugio, una parada muy recomendada para disfrutar de una merecida Cerveza Austral en medio de este paradisiaco paisaje.

La luna se esconde tras los cerros en el camping de Cerro Paine

Día 7: Hacia el Camping El Francés

Este será uno de los días más relajados, pues partiremos por un sendero prácticamente plano hacia el sector de El Francés, en un trayecto que toma cerca de 3 horas y que bordea el lago Sköttsberg sin dejar de mirar a los grandes cerros. Este camping, sinceramente no es una gran maravilla, existen varias plataformas de madera, repartidas en un terreno con alta pendiente, dónde se debe caminar un par de minutos para ir al baño (que estos si son lo mejor del camping, porque parecen de un buen hotel) o para el comedor (dónde solo caben 4 personas), pero luego debemos volver a subir para retornar a nuestras carpas. Además que media hora antes, tenemos el Camping gratuito El Italiano, que si es de menor infraestructura, pero está más cerca del primer destino del próximo día.

Día 8: Mirador Británico y Los Cuernos

Recomendamos partir este día temprano (nunca tanto como para el Paso John Garner) para ir por uno de los que también todos los viajeros califican como de los paisajes más bonitos del recorrido, el Mirador Británico. Este se ubica a unas 3 horas del Camping Francés (2 horas y media del Italiano) y, dónde dejaremos nuestras mochilas para subir sólo con las cosas necesarias y algo de comida comprende casi únicamente subidas que no son muy complejas y valen totalmente la pena. Pues la primera recompensa la tendremos cerca de la primera hora y media de ascenso, al contemplar el Mirador Francés, que entrega una vista plena y completa del glaciar del mismo nombre que pareciera cobrar vida propia al emitir constantes ruidos de su crujir y tapar casi toda la montaña con un manto blanco. Luego, seguiremos subiendo por 1 hora y media más, hasta llegar al Mirador Italiano, un punto sinceramente de otro mundo, constituye una vista panorámica única, pues está situado justo al medio de múltiples cerros de extravagantes formas que provocan que al mirar a cualquier punto nos deslumbremos ante sus figuras, rodeadas del clásico verde de los árboles que acompañan el paisaje.

Luego de esto, comenzaremos la baja y la posterior vuelta al Camping Francés, desde el cual nos dirigiremos por media hora más hasta el Camping Los Cuernos.

Uno de los puntos más atractivos del circuito se encuentra al final del mismo

Día 9: Último Tramo

Para este día nos espera el trayecto final, de unas 4 horas de duración y escasa dificultad, pero donde probablemente pueda reinar la ansiedad por llegar a un lugar con más civilización o por el contrario, la pena por abandonar el Parque más increíble de todo el mundo. Pero de una forma u otra, tendremos una bonita despedida, ya que rodearemos por un buen rato el grandioso Lago Nordernskjöld (no se preocupen por la pronunciación), que pareciera imitar un paisaje de los que podemos ver en la serie Vikings gracias a la vegetación que lo rodea y esos pequeños pedazos de tierra en su interior que se levantan de tanto en tanto entremedio del agua. Acá, debemos llegar al Centro de Bienvenida para comprar el bus chico ($3.000) que nos llevará a la Portería Laguna Amarga (suponiendo que también compramos el pasaje de vuelta desde acá) para volver a Puerto Natales y disfrutar de una buena comida en compañía de la cerveza artesanal de la zona.

Recomendaciones Generales:

  • Planificar con anticipación. El Parque recibe excesivas visitas en la temporada alta, y que año tras año van en aumento, por lo mismo, tanto campings como refugios pueden llegar a colapsar o incluso no podrías desarrollar tu viaje por falta de disponibilidad.
  • Reservar con tiempo. Por lo anterior, y debido a que existen dos concesionarias que administran la mayoría de los campings del Parque (además de Corfo que ve los gratuitos) es necesario que hagas tus reservas desde agosto si es que estás pensando en ir en la temporada alta. Las páginas que debes usar para reservas son las de Vértice Patagonia y Fantástico Sur (ambas).
  • Llevar dinero en efectivo y además tarjetas. Existen servicios en el Parque que solo se pagan en efectivo, pero también la mayoría de los campings cuentan con minimarkets o restaurantes en algunos casos dónde podrás usar tus tarjetas en caso de requerir algo.
  • Respetar normas y autoridades del Parque. La conservación de este privilegiado entorno natural es tarea de todos, sobretodo en un contexto donde nos azota una crisis climática al mismo tiempo que crece el turismo, por lo que es indispensable seguir todas las recomendaciones entregadas al momento de entrar al Parque.
  • Snacks al almuerzo. Es importante que sepas que como se trata de un circuito que requiere de muchas horas de trekkings, la mejor idea es hacer raciones de marcha para los almuerzos con anticipación, de manera que no pierdas mucho tiempo en tus pausas pero recuperando la energía necesaria. Las comidas más contundentes déjalas para la noche.
  • Oportunidades. Debes saber que en el circuito de la “O” lo más probable es que te vayas topando con los mismos grupos de personas mientras dure la travesía, por lo que esto constituye una gran chance de conocer nueva gente, culturas y sociabilizar si así lo deseas, pues porque de lo contrario, también puede ser un viaje ideal para conectarte con tu interior en medio de la naturaleza.